Pasadizo secreto
el montaje por otros medios
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el montaje por otros medios
Siento que el mundo es un caos inasible de cosas maravillosas y horrorosas. Y justamente, si hay algo que me fascina del cine y el montaje, es su capacidad de descubrir sentidos, arrimando imágenes, sonidos, palabras que a simple vista parecieran no tener caminos comunes. Estamos sumergidxs en las autopistas de la sobre información contemporánea, en la sobreproducción indiscriminada de imágenes y sonidos, en la sensación de que es imposible inventar un futuro de libertad común por fuera del capitalismo. Esas percepciones hace rato que me encuentran rumiando "esta es la era de lxs montajistas, de unir puntos, de atar cabos". Cuando se termina una película, es costumbre que subamos una captura de pantalla de la línea de tiempo del corte final, en nuestro programa de edición favorito. Pero siempre pienso que nada da menos cuenta de lo que es el proceso de montaje de una película que la virtualidad de un software. Montar, al menos para mí, tiene mucho más que ver con respirar, con caminar, con escuchar, con conversar, con tocar y hacer con las manos, con compartir una comida y un café. Incluso, por momentos, con no hacer. El año pasado empecé a identificar qué otras cosas hacemos cuando montamos, además de sentarnos frente a una pantalla y operar un software. Qué herramientas tangenciales nos sirven para avanzar, qué prácticas nos ofrecen ideas o caminos nuevos, qué hábitos nos hacen conectar con la materia sensible y política de un proyecto. Curiosidad mediante, descubrí que hay gente que se pone a cocinar, que baila, que dibuja, que corta y pega imágenes y sonidos como un músicx, o como un matemáticx. Llegué a hablar con un montajista que práctica la apnea. Desde entonces fantaseo con amontonarnos en este grupo de investigación de entusiastas de aquello que elijo llamar "el montaje por otros medios", a descubrir los pasadizos secretos propios y ajenos.
Podemos pensar este espacio como un taller. Pero me gusta más que lo imaginemos como un grupo de investigación. No es una clínica de obra, ni un encuentro de asesorías de montaje. Acá, la prueba y el error, lo tangencial, la deriva son parte de la dinámica de trabajo. Se trata de un territorio de experimentación colectiva, de ampliación de las percepciones y herramientas para afectar sensiblemente nuestro oficio y nuestros procesos creativos de montaje, a través de ejercicios lúdicos, conversación y lecturas. A lo largo de seis encuentros, iremos explorando cómo la palabra, el trazo y la materia, el cuerpo, el tiempo y el azar pueden ofrecernos nuevas formas de abordar las formas posibles de armar una película. Y trabajaremos en concreto sobre nuestros proyectos en curso. Haremos un especial y contradictorio esfuerzo por desarmar el dispositivo digital de la videollamada; por hacer de nuestros encuentros un espacio de práctica situada y desarrollo del oficio; por devolverle a la virtualidad el movimiento, la carne, el gusto y el tacto a través de los distintos ejercicios que abordaremos semana a semana. Es también un espacio que añora la horizontalidad, abierto a propuestas de todxs lxs participantes y sus saberes. El cupo es limitado, porque imagino un espacio de intimidad y escucha profunda. En el último encuentro, daremos forma a un fanzine, a manera de caja de herramientas colectiva, para esparcir el rumor.
Aprender a nombrar. Un léxico propio y una gramática propia para una lengua propia: la de cada película. El cine como texto y tejido. La palabra como amuleto o talismán. Jeroglíficos y enigmas.
Pensar con las manos. Montaje y alfarería. Mapas, dibujos, atlas y partituras gráficas.
Danza, ritmo y respiración. El cine como experiencia física. Vectores y fuerzas. Rodaje ¿versus? montaje: estar cerca.
Levaduras y fermentos. Meditación, espera y cocina. Física y química de los materiales: peso específico, presión, temperatura. El montaje como jardinería. El derecho a la pereza: hacer otra cosa o hacer nada.
Caminata y deriva. La apertura hacia lo real. Escucha atenta de su dimensión sonora. Caos y desorden.
Montajistas y realizadores/directores en cualquier etapa del proceso de edición de una película. Primerizxs, amateurs o personas con vasta experiencia son recibidxs en este espacio por igual y con el mismo entusiasmo.
Taller online
Vía zoom
6 encuentros
de dos horas y media
Coordina Tatiana Mazú González
Horarios
A CONFIRMAR
Fechas
JUNIO - A CONFIRMAR
PRECIOS A CONFIRMAR A PARTIR DE MAYO
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